lunes, 9 de enero de 2012

A veces me avisa el reloj de que el tiempo se escapa.

Empiezo a creer que en esta vida tienes que ser radical, o sí o no. Hay dos grupos y tienes que estar en uno de los dos, pero no puedes estar en medio. El 31 de diciembre y el 1 de enero, el inicio del facebook se llenó de estados de la gente. La mayoría decían "Feliz año nuevo" y esas cosas que se suelen decir esos días. Estos pertenecen a un grupo. Pero me di cuenta de que había otro grupo, el que está en contra de que se pongan estas cosas cuando en realidad es otro día igual que todos. 
Pero no es la primera vez que me fijo. Pasa siempre. Como, por ejemplo, cuando hay fútbol. Barça-Madrid (normalmente). Los grupos no son los culés y los merengues, no. Los grupos son los que miran el partido y comentan cada gol y los que se quejan de que todo el mundo mire el partido cuando el fútbol no importa una mierda. 
Solo son dos ejemplos de lo radical que es la gente, supongo que si no estás en un lado o en otro, no eres nada. Pues yo no voy a mentir, estoy en medio, casi siempre. No me gusta el fútbol, pero no me importa mirar un partido. Y fin de año es una noche físicamente igual que las otras pero me hace ilusión vestirme bien, cenar bien, tomarme las uvas, brindar con mi familia y celebrarlo cantando.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Su maleta, de ilusiones repleta.

No voy a mentir, me gustan las cosas cursis, las palabras ñoñas, las películas pastelazo y los momentos románticos. Me gusta ir por la calle de la mano, que me beses y olvidarnos de todo lo que hay a nuestro alrededor. Me encanta que te gusten las cosas que más odio de mi misma. Me encanta que seas siempre tan oportuno y hagas o digas lo que siempre quise que me dijeran. Me encanta que me hayas tendido tu mano para subir hasta la nube donde vivo ahora mismo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Tengo ganas de tus manos enredándose en mi pelo.

No sé si será porque tu corazón ha sido lastimado en más de una ocasión, no sé si será porque se ha vuelto frágil y no quieres que vuelva a romperse, y por eso lo proteges tan bien, tanto que cuesta horrores llegar hasta él. Sabes esconderlo bien, y por eso, quisiera darte las gracias por darme el permiso para entrar en él. Gracias por hacer que llegar a tu corazón haya sido mi misión más difícil, pero más satisfactoria. Gracias por hacer que sienta lo que siento, gracias por hacer que se altere cada partícula de mi cuerpo cuando me tocas y por hacer que se me ponga la piel de gallina cuando me dices "te quiero". Gracias por quererme y permitir que te quiera. 

lunes, 19 de diciembre de 2011

domingo, 18 de diciembre de 2011

Si lo prefieres nos quedamos en la arena a hacer castillos de ilusiones.

Noto que pasa algo, que un sentimiento ha ido creciendo los últimos meses dentro de mi sin avisarme, casi sin darme cuenta. Pero llega un día en el que me doy cuenta de lo que siento,  intento hacerme la loca y no pensar que es cierto. No lo digo en voz alta aunque me lo pregunten, para no hacer que sea real. Pero acabo explotando y tengo ganas de decírselo a todo el mundo, de gritarlo a los cuatro vientos. Voy a aguantarme las ganas, por ahora.

viernes, 16 de diciembre de 2011

No quiero caer desde el cielo otra vez, saltaré si me da la gana.

En días como este, gracias a la gente que me rodea, siento que soy una paleta de colores. Llena de contrastes.  Hay gente que me amarga, y aunque intente no pensar en ella, hace que algo se retuerza dentro de mi, me da asco, la mentira, la hipocresía. Pero aun así, hay otras personas que hacen que merezca la pena levantarme a las siete de la mañana, ir dormida hasta el instituto y pasar seis horas sentada. Hay personas que hacen que valga la pena vivir y seguir creyendo que la felicidad está en alguna parte. 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Siento que hoy no he podido abrazar tu voz.

Me consumo. Creo que voy a desintegrarme con esta brisa, o con este sol. Me congelo por las mañanas y pienso en tus abrazos. Me quemo por las tardes y sigo pensando en tu sonrisa. Hablo, hablo y no digo nada. Callo y entonces descubro mis secretos y mentiras. 
Estoy bien -a veces- pero miento y digo que siempre.